I
Aquella noche llovía, llovían huesos de cristal
Rebotaba su escozor sobre las pestañas de los árboles
Las blancas plumas de la noche se estremecían al sentir su
filo
Se ahogaban entre su fétido perfume
Nada nos llevaba hacia ti
¿Escuchas el sonido de la lluvia?
Los cantos supersónicos del agua
Nada nos llevaba hacia ti
¿Escuchas el sonido de la lluvia?
Los cantos supersónicos del agua
II
Echas sal en mi nombre
La salvedad que me inquieta
Escoges mis hombros
reposas en ellos
las imágenes que te pesan
¡Sobre mí!
La salvedad que me inquieta
Escoges mis hombros
reposas en ellos
las imágenes que te pesan
¡Sobre mí!
Hombre sin piel
Hecho solo de llanto
Hecho solo de llanto
III
A la noche
Eres veneno que me hace sombra
y agitas tu perversa mirada hacía mí como si fueras viento
don dumas
Fuiste mi mejor marinero...sin brújula y sin mapa (Bily Corgan)

























